Un proceso que busca reducir las esperas
Obtener la certificación de discapacidad constituye un procedimiento importante para miles de personas en Chile. Este reconocimiento administrativo permite acreditar formalmente una situación de discapacidad y constituye un requisito para acceder a determinados programas, beneficios y mecanismos de apoyo establecidos por el Estado.
Sin embargo, los tiempos de tramitación y la necesidad de completar antecedentes han representado dificultades para numerosas personas solicitantes.
Frente a esta situación, el Gobierno anunció el 6 de octubre de 2026 una estrategia destinada a modernizar el procedimiento de certificación de discapacidad, incorporando herramientas digitales y mecanismos de acompañamiento para quienes mantienen solicitudes pendientes.
La iniciativa fue presentada junto al Ministerio de Salud, el Ministerio de Desarrollo Social y Familia y la Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez (COMPIN).
De acuerdo con los antecedentes entregados por las autoridades, al 13 de julio de 2026 existían aproximadamente 96 mil solicitudes rezagadas, con un tiempo de espera promedio de nueve meses.
Uno de los factores identificados era la existencia de documentación incompleta o antecedentes que requerían rectificación, sin que las personas solicitantes recibieran oportunamente la información necesaria para continuar el procedimiento.
¿Qué cambiará en la certificación?
La estrategia contempla una plataforma digital que permitirá realizar seguimiento individual de las solicitudes.
El nuevo sistema, que comenzó a operar el 28 de septiembre, busca mejorar la gestión de los antecedentes y facilitar el conocimiento del estado de cada trámite.
También se modificó parte del procedimiento de revisión técnica. Según informó COMPIN, se reemplazó la evaluación mediante una comisión colegiada por la revisión individual de profesionales de salud debidamente acreditados, manteniéndose la firma de la resolución por parte de la presidencia de la COMPIN correspondiente.
El propósito declarado es agilizar la tramitación sin eliminar la evaluación profesional requerida para certificar la discapacidad.
Las autoridades informaron que, durante sus primeros días de funcionamiento, la nueva plataforma había permitido tramitar aproximadamente 3.000 solicitudes. Esta cifra corresponde a un resultado inicial y no permite, por sí sola, determinar el efecto del sistema sobre la totalidad de los casos pendientes. Senadis
Contacto directo con las personas solicitantes
Una de las principales medidas consiste en cambiar la manera en que se informa a quienes mantienen trámites inconclusos.
Durante octubre, los equipos correspondientes contactarán a las personas mediante correo electrónico, llamadas telefónicas u otros canales de comunicación para explicarles los pasos necesarios para continuar con sus solicitudes.
Esto significa que quienes mantienen un procedimiento pendiente no deberían tener que acudir presencialmente a COMPIN únicamente para solicitar información sobre la documentación requerida.
Según las autoridades, más de 75 mil solicitudes podrán seguir avanzando sin necesidad de iniciar nuevamente todo el procedimiento.
Las personas que no reciban información al finalizar octubre podrán solicitar orientación a través de Salud Responde, al número 600 360 7777, o mediante los canales oficiales indicados por las instituciones responsables.
¿Por qué es importante la certificación?
La certificación de discapacidad no debe confundirse con la existencia misma de una discapacidad.
Una persona puede experimentar barreras y requerir apoyos independientemente de que haya completado un procedimiento administrativo.
No obstante, en Chile la acreditación formal resulta necesaria para acceder a determinados instrumentos estatales.
En este contexto, los retrasos en la certificación pueden dificultar el acceso oportuno a beneficios y programas que exigen dicho requisito.
Por ello, mejorar los procedimientos administrativos tiene implicaciones que van más allá de la digitalización de un trámite.
El desafío de garantizar un proceso accesible
La incorporación de herramientas digitales representa una oportunidad para mejorar la gestión pública. Sin embargo, también plantea desafíos relacionados con la accesibilidad.
No todas las personas pueden utilizar una plataforma digital de la misma manera.
Algunas requieren lectores de pantalla, sistemas de comunicación accesible, explicaciones en Lengua de Señas Chilena, lenguaje claro o apoyos para comprender y completar determinados procedimientos.
Por esta razón, una modernización administrativa debe considerar tanto la eficiencia institucional como las diferentes necesidades de las personas usuarias.
También será importante observar cómo se implementan las medidas en localidades rurales y territorios donde el acceso a internet o a servicios especializados puede ser limitado.
Los próximos desafíos
La nueva estrategia constituye una medida relevante para enfrentar el volumen de solicitudes pendientes.
Sin embargo, su efectividad deberá evaluarse a partir de resultados concretos.
Entre los indicadores que convendría observar se encuentran la reducción de los tiempos de tramitación, la cantidad de solicitudes efectivamente resueltas, las condiciones de accesibilidad de la plataforma y la satisfacción de las personas usuarias.
El desafío no consiste únicamente en procesar más expedientes, sino en garantizar que las personas puedan completar el procedimiento de manera comprensible, accesible y oportuna.
La modernización de la certificación representa una oportunidad para mejorar el acceso a los mecanismos de apoyo del Estado, siempre que sus resultados se traduzcan en beneficios concretos para las personas con discapacidad.